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28 de julio de 2012 | Publicado por Sibelmed Group

Síndrome de apneas: diagnóstico y tratamiento

Se calcula que entre 1,5 y 2 millones de personas sufren un síndrome de apnea en nuestro país. Las personas afectadas por esta enfermedad, tal y como apunta el doctor Xavier Barceló, otorrinolaringólogo de Clínica Diagonal de Barcelona, tienen un riesgo mayor de 6 veces de padecer un accidente de tráfico.

¿Qué es una apnea de sueño?

La apnea de sueño es una patología muy infradiagnosticada porque normalmente los pacientes llevan muchos años de evolución. Se caracteriza por generar ronquidos tras los cuales se hace una pausa en la que la persona deja de respirar. Este hecho hace que el sueño se fragmente y que el paciente tenga que luchar contra esa apnea, lo que conlleva una serie de problemas asociados como la hipertensión, problemas cardíacos, cansancio, dolor de cabeza y dificultad para realizar su vida normal. Los casos más extremos pueden llegar a generar 100 apneas en una noche, apneas que duran 10 segundos pero que pueden dilatarse hasta el minuto. Esto significa una destrucción neuronal y un envejecimiento muy importante.

Factores que inciden

El factor de riesgo principal en las apneas de sueño es la obesidad, sobre todo el perímetro abdominal. En cuanto a la edad, al llegar a los 50 años aumenta la posibilidad de padecer una. El sexo también es un factor de riesgo: afecta más a hombres que a mujeres. Otros factores que también inciden son la dificultad de respirar por la nariz, fumar o la ingesta de alcohol.


Prevalencia


Respecto a la prevalencia de la apnea de sueño, hay un 24% de pacientes que la sufren y que hacen más de 5 por hora. El 50% de estos pacientes roncan cuando se someten a una poligrafía respiratoria y es que la apnea y el ronquido suelen ir asociados, aunque no en todos los casos. De hecho no se ha podido demostrar que roncar en sí sea prejudicial para la salud. Por otra parte, cuando hablamos de hipoapnea nos referimos a la disminución del flujo de al menos el 30%, acompañada siempre de una disminución de la saturación y del oxígeno del 3% como mínimo.

Consultar con el especialista, ¿cuándo?

Cuando una persona detecta que su compañero sufre apneas de sueño debe comunicárselo para acudir al especialista. Los pacientes que tienen un sobrepeso o un IMC por encima de 27, que además explican que por las mañanas les cuesta despertarse, que tienen somnolencia, dolores de cabeza, olvidan datos que usa habitualmente o que tienen dificultad para aprender cosas nuevas, son pacientes que deben ser estudiados de cerca por el especialista.

Diagnóstico

Entre las pruebas diagnósticas destaca la exploración física. La apnea de sueño se produce por una caída de la lengua como consecuencia de una relajación del músculo. Por eso siempre se debe llevar a cabo una exploración otorrinolaringológica. La siempre exploración de la boca puede determinar el diagnóstico de la apnea. Por otra parte, también contamos con la poligrafía respiratoria que hace un registro electroencefalográfico, y donde también se valora el flujo nasal, el flujo oral, los ronquidos y la saturación del oxígeno. Esta prueba resulta algo incómoda para el paciente porque se va despertando y por eso tiene dificultades para llegar a la fase REM. El número de apneas depende de la relajación muscular y de las fases del sueño a las que se llegue, por eso siempre es mejor realizar esa prueba en la cama de casa y no ingresado en un hospital. Así hay menos posibilidad de que los resultados se alteren.

Niveles de apnea

Cuando el índice de la apnea o de la hipoapnea está entre 5 y 15 se habla de síndrome leve y, por tanto, no hay problemas en la salud de la persona. Si el paciente sólo ronca se aconseja hacer una uvulopalatoplastia, que siempre da mejores resultados cuando es a través de cirugía convencional. Si el nivel de la apnea se sitúa entre 15 y 30 hablamos de un síndrome moderado que debe vigilarse en caso de que hayan también factores de riesgo. Si el nivel es superior a 30 el primer consejo será que el paciente duerma con una máquina específica que ejerce una presión sobre la nariz y que mantiene la vía aérea abierta durante toda la noche. Si no se tolera este tratamiento habrá que plantear una operación para avanzar la lengua.

Enlace:

www.clinicadiagonal.com